El error más común: planificar la obra sin planificar la interconexión
En los proyectos eléctricos, casi todos los cronogramas nacen con una promesa: una fecha de interconexión que parece inamovible. Esa fecha se replica en contratos EPC, modelos financieros y reportes al inversionista como si fuera una verdad absoluta.
Pero la experiencia demuestra otra cosa: los retrasos no siempre provienen del avance de obra, sino del proceso de interconexión, cuya duración y complejidad no fueron adecuadamente estimadas desde el inicio.
En Grid Energy hemos visto este patrón una y otra vez: proyectos técnicamente listos que no pueden energizar porque el CEN aún no ha otorgado la autorización de Puesta en Servicio. Este riesgo no aparece al cierre del proyecto, sino desde el momento en que se declara en construcción.
Cuando el cronograma se escribe antes de entender el proceso
Al emitir la Declaración en Construcción (DeC), el titular del proyecto debe informar su fecha estimada de interconexión, la cual —según los artículos 25 y 26 del Reglamento de Coordinación y Operación del SEN— debe cumplirse cabalmente.
Sin embargo, esas fechas suelen fijarse con exceso de optimismo, presionadas por compromisos financieros o contractuales. En ese momento, rara vez se realiza un análisis completo de variables críticas como:
- Fechas de entrega de ingeniería de detalle que inciden en la interconexión.
- Etapas definidas en la Plataforma de Gestión de Proyectos (PGP) del CEN.
- Número real de iteraciones necesarias en revisiones y aprobaciones.
- Tiempos de respuesta del CEN definidas según procedimiento.
- Dependencias con obras de terceros o ajustes de diseño.
El resultado: una DeC presentada con fechas idealizadas, sin contrastar la realidad del proceso. La fecha queda registrada oficialmente, pero el verdadero desafío recién comienza.
La tensión que nadie planifica: construcción versus interconexión
Esa desconexión entre la planificación de obra y la planificación del proceso de interconexión genera tensiones inevitables:
- La obra avanza, pero faltan aprobaciones para autorizar la Puesta en Servicio.
- Se acumulan semanas de espera por observaciones o iteraciones no previstas.
- Surgen presiones entre ingeniería, construcción, comisionamiento, contratistas.
- Cada mes de retraso significa pérdida de ingresos, extensión de contratos y erosión de confianza.
El equipo siente que hizo todo correctamente, pero el proyecto no se energiza. El impacto no es solo financiero, sino también reputacional.
Planificación inicial realista: la verdadera ventaja competitiva
La solución no está en “acelerar gestiones”, sino en diseñar una planificación inicial que refleje fielmente el proceso de interconexión. Una planificación realista considera tanto el avance de obra, como del proceso de interconexión, y se construye sobre evidencia, no sobre supuestos.
Claves prácticas para una planificación inicial realista:
- Incluir desde el inicio la ruta crítica del proceso de interconexión. No basta con la Gantt de obra: se requiere una planificación específica del proceso de interconexión, con hitos de revisión y aprobación del CEN y las fechas límite de los entregables que dependen del avance de obra.
- Asignar tiempos realistas a las iteraciones. Cada observación técnica puede demorar semanas; asumir una sola ronda de revisión es un error recurrente.
- Coordinar tempranamente con el CEN y las transmisoras. Validar antecedentes antes de la entrega formal previene reprocesos y observaciones posteriores.
- Identificar dependencias cruzadas. La autorización de la PES puede depender de obras de terceros o permisos externos al titular. Se debe considerar holgura en la planificación inicial.
- Revisar y ajustar fechas antes de la DeC. La Declaración en Construcción no es un trámite, es el compromiso formal que la CNE y el CEN usarán para evaluar el cumplimiento del proyecto.
Una Planificación Inicial Realista es, en definitiva, una estrategia preventiva: permite que la obra avance sincronizada con las aprobaciones regulatorias y que la fecha de interconexión sea un compromiso alcanzable, no una apuesta.
Cuando la planificación deja de ser una promesa y se convierte en control
Los proyectos que aplican esta disciplina logran resultados consistentes:
- Cumplen la fecha de interconexión dentro del plazo comprometido.
- Evitan reprocesos y observaciones de última hora.
- Mejoran la coordinación entre áreas técnicas, regulatorias y de construcción.
- Aumentan la confianza de los inversionistas.
- Reducen significativamente los retrasos atribuibles a la gestión ante el CEN.
En síntesis, la planificación deja de ser un cronograma aspiracional y se convierte en una herramienta de control estratégico.
Más que fechas, decisiones estratégicas
En los procesos de interconexión, los retrasos provienen de iteraciones y plazos no previstos en la planificación inicial.
Una fecha de interconexión no se declara; se valida estratégicamente.
Ahí es donde entra el Método GEC (Gestión Estratégica de Conexión): un marco estructurado que integra la dimensión técnica, regulatoria y operativa, ayudando a los equipos a anticipar riesgos, asegurar aprobaciones y garantizar que la fecha de interconexión ocurra a tiempo.
En Grid Energy acompañamos a las empresas a transformar su planificación en una ventaja competitiva. Porque conectar a tiempo no depende de suerte ni de velocidad, sino de gestión estratégica desde el primer día.